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marzo 09, 2011

La marca de Jesús: El perdón de las ofensas


Por E. Stanley Jones
Sir John Seeley dice que la marca más sobresaliente del cristiano es su disposición a perdonar las ofensas.   Lucas 11.4; Efesios 4.32; Colosenses 3.13; Marcos 11.25-26

Cuando nos damos cuenta de la marca que se estampa en nuestra vida dejamos de huirle, porque esa marca es “la marca de Jesús”.  Puede haber algo mejor que eso?

Un predicador un tanto estrambótico oraba y le daba gracias a Dios por cada miembro de la Trinidad y cuando llegaba a Cristo, decía: “Dios mío, ni Tu pudiste obrar mejor que Cristo”. Tenía razón. La semejanza de Cristo se estampa en nosotros. Nunca podemos tener demasiado de Cristo.  Cuales fueron algunas de las marcas de Cristo?

El perdón de las ofensas. La oración mas sublime que jamás se haya elevado, puesto que daba forma al espíritu mas santo, es la de Cristo: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Sir John Seeley dice que la marca más sobresaliente del cristiano es su disposición a perdonar las ofensas.

Un ladrón asalto a un hombre, que inmediatamente le dio su cartera, diciéndole: “Necesita usted el dinero tan desesperadamente así? Porque en tal caso tengo más”. Y diciendo y obrando le dio otra cartera con más dinero. “Si no tiene usted trabajo, puedo conseguírselo también”. El ladrón guardo su revólver y le dijo: “No puedo aceptar su dinero; usted es un cristiano”.

Rafael era un prisionero convertido que cumplía su condena. Un compañero de prisión dijo con respecto a el: “Nadie puede sentir rencores cuando Rafael esta aquí”. Era el signo autentico de que Rafael era cristiano. Una misionera en el Japón caminaba por la zona de seguridad, cuando el viento hizo que su abrigo se agitara y que al paso de un automóvil fuera atrapado por este, derribando a la misionera, que resulto herida.

En el hospital pidió que no se hiciera nada al chofer toda vez que había sido un accidente. El chofer se sintió tan impresionado por esa actitud que asistió a los funerales de la misionera y se convirtió al cristianismo.

Oh Cristo mío, estampa tu marca en mi ser profundamente. Olvido de ahora para siempre cuanta ofensa se me ha hecho. De hoy en adelante quiero sentirme libre de todo resentimiento y de todo odio que corra a mi alma. Quiero amar a quienes me quieren y aun a mis enemigos. Por Tu gracia, y solo por ella, puedo hacerlo. No odiare más. Tu marca me obliga a ser diferente del mundo. Amén.


Tomado del libro: Vida en abundancia

marzo 08, 2011

Decidete a VOLAR



Abandona tu comodidad, enfrenta tus miedos e inseguridades, y solo así, comenzaras a volar. Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola.

"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.

Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyo su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y él se dio cuenta de que iba a morir.

 En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrento el dolor del entumecimiento hasta que logro levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso."

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.

 Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano.

Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades.

Dios te acompañara y te dirá qué camino tomar.
 

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