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marzo 22, 2011

No pierdas las ESPERANZAS...


No te desesperes, pues Dios tiene su tiempo para hacerte realidad todo lo que te ha prometido...

No pienses que ya se olvido...
No...
No es así...

Aunque el tiempo haya pasado, y con el tus esperanzas, lo prometido vendrá a ti...
Dios mismo se encargara de quitar todo aquello que obstaculice lo que te prometió tiempo atrás...
Así que, no pierdas las esperanzas aunque las adversidades arrecien con toda su fuerza...
Aunque todo lo tengas en tu contra...



Si Dios ya te lo dijo, pues así será...

Fíjate bien:
Sera contra todo pronostico...
Aunque te digan lo que te digan...
Quien lo podrá impedir?
Nadie...

Así que, no te dejes influenciar por esos comentarios tan sin fundamento que escuchas a menudo y que te desaniman, pues no son ciertos...

Mejor es que te dejes influenciar por lo que Dios ya te dijo y prometió con claridad.
Recuérdalo una vez más:

Porque yo soy Dios,
Y no hay otro Dios,
Y nada hay semejante a mí,
Que anuncio lo por venir desde el principio,
Y desde la antigüedad lo que aun no era hecho;

Que digo:
Mi consejo permanecerá,
Y hare todo lo que quiero

Isaías 46:9-10


Asimila bien el texto bíblico anterior…
Es exclusivamente para ti...
Dios te lo da hoy, ante esa situación especifica que atraviesas en estos instantes de tu vida...

Nada lo hará cambiar:

Yo hable, y lo hare venir;
Lo he pensado, y también lo hare.
Isaías 46:11



Mientras tanto, entiende que Dios te ira ayudando de múltiples maneras para que puedas sostenerte, continuar tu marcha y mantener viva tu esperanza...

Así que no te desconcentres en lo que Dios te ha ordenado hacer...
Dale con todo...
Sigue siendo fiel en la labor encomendada, y el, en su tiempo hará realidad su promesa en ti...

Dale las gracias, pues nada lo hará desistir en lo que ya te prometió...

José Alfredo Lievano


marzo 20, 2011

Hoy contemplare los sellos del amor de Dios


Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.  Santiago 1:17 El verdadero amor es como una gema de muchas facetas, cortada y pulida para irradiar el esplendor de Dios en cada situación imaginable y desde un sinnúmero de ángulos diferentes. El amor de Dios es una variable constante, como un cálido clima tropical. No es generado por nosotros en lo absoluto; simplemente es, y siempre es como es.

Un turista que aterriza en Hawái no espera afectar el clima; el turista sólo planea disfrutarlo. El amor de Dios es una condición similar que prevalece así. Porque nos ama, y porque siempre es el mismo (Santiago 1:17).
Dios siempre es constante en la forma de actuar hacia nosotros y en lo que piensa de nosotros. El amor siempre se expresa con acciones. Así que, ¿cómo se porta Dios con nosotros por el amor que nos tiene?
¿Cómo debemos esperar que responda un Dios amoroso, en contra- posición a un Dios sin amor? ¿Cuál es Su disposición hacia nosotros? ¿Qué modales tendrá al tratar contigo durante toda tu vida?
Primera de Corintios 13:4-7, uno de los pasajes más bien conocidos de la Biblia, habla acerca de la verdadera naturaleza del amor ágape. Al ampliar las palabras individuales que se utilizan en estos versículos para definir el amor, podemos llegar a tener una imagen más completa de cuán magnífico es el amor del Señor para cada uno de nosotros.
El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 1 Corintios 13:4-7
El amor que te tiene Dios siempre es:
1. Paciente (indulgente, no de mal genio) A Dios le importamos y pacientemente sigue cuidándonos durante todos nuestros años.
Él desiste (se abstiene) de hacernos pagar las consecuencias justas que nos merecemos por nuestro comportamiento. Cuando estamos seguros de que “ahora sí metimos la pata”, y que “la vamos a pagar,” Dios continuará sorprendiéndonos con Su misericordia. Incluso hasta cuando se nos acaba la paciencia con nosotros mismos. Él sigue teniéndonos mucha paciencia.
2. Bondadoso (provechosamente útil, no fuera de la realidad de nuestras vidas) Dios siempre piensa en lo que más nos beneficiaría en cada situación, y adapta Sus actividades para sernos de provecho en muchas formas muy prácticas.
Hoy puedo ver los sellos que caracterizan el amor de Dios.
Señor, Gracias por mostrarme todas las facetas de tu amor inmenso. Hoy quiero sumergirme en ese amor. Amén.
Dr. Daniel A. Brown.
Disfrute tu diario vivir.

marzo 19, 2011

La Oración Es Poderosa y Eficaz.


Quiero hablarle de la oración poderosa que hace que los proyectos sean fructíferos, pues sin oración y sin fe es muy difícil que sus proyectos salgan adelante y lleguen a ser realidad. ¿Le presenta usted proyectos a Dios para fracasar? No. Esa no es la motivación.
Pero a veces, resulta que sentimos que Dios oye a otros y no a nosotros y esto sucede porque ponemos los ojos en nosotros mismos, y pensamos que no tenemos los méritos para pedirle a Dios que nos responda sobre nuestros asuntos. Creemos que no somos dignos de una respuesta divina, pero al respecto, las Sagradas Escrituras nos hablan así: La Oración Es Poderosa y Eficaz.
“La oración del justo es poderosa y eficaz”. Santiago. 5:16b; es una perla que se encuentra en las Escrituras sobre la oración. Para que nuestra oración sea poderosa y eficaz, el mismo Santiago nos presenta la historia de Elías. Él no era un extraterrestre, no era un superdotado, era una persona común y corriente.
Así que este mensaje puede aplicarse perfectamente a cualquiera, pues Dios no hace acepción de personas.
El texto afirma que Elías, “era un hombre con debilidades como las de los demás” (Santiago. 5:17) y, aún así, podemos ver los milagros que Dios hizo a través de este profeta y las profecías que pronunció. Se puede pensar que Elías era un non plus ultra, de esas personas que tiene todo resuelto y nada lo inquieta, pero la Biblia afirma que era un hombre con debilidades como las nuestras.
Todos pasamos momentos de dificultades en la vida, nos equivocamos, pues no somos perfectos, estamos en un proceso en el que nadie puede decir que ya lo ha logrado y ya ha alcanzado la meta. El mismo apóstol Pablo decía: “…sin-
embargo sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mi” (Filipenses 3:12).
Es indispensable quitar los ojos de nuestras debilidades, debemos dejar ya de mirar y acariciar las limitaciones. No tolere más la melancolía, ni la tristeza, abandone las debilidades.
Ponderamos los problemas, hablamos sólo de obstáculos y hasta construimos monumentos mentales de ellos. Se practica la fe al revés, una fe negativa: “No, yo no voy a presentar ese proyecto a Dios, ¿para qué? Eso no va a prosperar”.
Elías era un hombre con debilidades como las nuestras, sin embargo, no puso sus ojos en las debilidades, los puso en Dios. Hizo algo sorprendente: “Con fervor oró que no lloviera y no llovió sobre la tierra durante tres años y medio…”, con fervor y ¿qué pasó? Efectivamente, no llovió. Santiago nos recuerda que en el pasado está Elías, pero el Dios de Elías sigue siendo y seguirá siendo el mismo.
Nos seguirá respaldando a aquellos que oremos a pesar de nuestras debilidades.
No fue fácil para Elías presentarse ante el cruel rey Acab.
Vamos al primer libro de Reyes:
“Ahora bien, Elías, el de Tisbé de Galaad fue a decirle a Acab:…”   1Reyes 17:1
Elías significa Dios es Dios. Acab era un rey israelita pagano, lleno de maldad. Aunque no lo ignoró, Elías no colocó sus ojos en este peligroso rey, por el contrario, decidió colocar su mirada en Dios, haciendo honor al significado de su nombre.
Galaad significa rocoso, similar a algunas vidas estériles, áridas, con muchas aristas. Elías  puso su mirada en Dios orando y encaró al rey Acab. Dios mandó un juicio sobre esa nación y se movió sólo a través de la oración de alguien que
quería servirle conforme a sus propósitos.
“… “Tan cierto como que vive el Señor, Dios de Israel, a quien yo sirvo,…”.
1Reyes17:1
El que vive es el Señor, usted debe saber que su Dios vive, no su debilidad. La Biblia dice que “el que se acerca a Dios debe creer que Él existe y que re-
compensa a quienes lo buscan” (Hebreos 11:6). Es el Dios de Israel, a quien servimos, es también su Dios y usted debe servirle igualmente de tiempo completo en su empresa, en su trabajo y en su casa. Le servimos a Dios en todo lugar.
“…te juro, que no habrá rocío ni lluvia en los próximos años hasta que yo lo ordene”.  1 Reyes.17:1
Usted debe saber que su Dios vive, no su debilidad.
Elías estaba consciente de sus debilidades pero él sabía que Dios no les respondía conforme a ellas sino conforme a su poder; así debemos llegar a presentar nuestros proyectos, con esa certeza.
“Algún tiempo después se secó el arroyo porque no había llovido en el país”.
1Reyes 17:7
Esta oración para impedir la lluvia fue un acto profético de Elías: Se secó el arroyo porque no había llovido en el país.
Elías le dijo a Acab, el proyecto que Dios me ha dado para desarrollar es que no llueva y no va a llover. Él no llegó dudando. En efecto, oró y, algún tiempo después porque no fue inmediatamente, la lluvia cesó. Tanto cesó la lluvia que los arroyos empezaron a secarse, aún, el arroyo donde el profeta había sido enviado por Dios a tomar agua mientras no hubiese lluvia. En este caso, oramos por los proyectos que vamos a presentar a Dios.
Seguiremos  en la Segunda Parte de Este Tema.
Que Dios te siga llenando de su paz.
John Freedy y Ruth Betancurt.

marzo 09, 2011

La marca de Jesús: El perdón de las ofensas


Por E. Stanley Jones
Sir John Seeley dice que la marca más sobresaliente del cristiano es su disposición a perdonar las ofensas.   Lucas 11.4; Efesios 4.32; Colosenses 3.13; Marcos 11.25-26

Cuando nos damos cuenta de la marca que se estampa en nuestra vida dejamos de huirle, porque esa marca es “la marca de Jesús”.  Puede haber algo mejor que eso?

Un predicador un tanto estrambótico oraba y le daba gracias a Dios por cada miembro de la Trinidad y cuando llegaba a Cristo, decía: “Dios mío, ni Tu pudiste obrar mejor que Cristo”. Tenía razón. La semejanza de Cristo se estampa en nosotros. Nunca podemos tener demasiado de Cristo.  Cuales fueron algunas de las marcas de Cristo?

El perdón de las ofensas. La oración mas sublime que jamás se haya elevado, puesto que daba forma al espíritu mas santo, es la de Cristo: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Sir John Seeley dice que la marca más sobresaliente del cristiano es su disposición a perdonar las ofensas.

Un ladrón asalto a un hombre, que inmediatamente le dio su cartera, diciéndole: “Necesita usted el dinero tan desesperadamente así? Porque en tal caso tengo más”. Y diciendo y obrando le dio otra cartera con más dinero. “Si no tiene usted trabajo, puedo conseguírselo también”. El ladrón guardo su revólver y le dijo: “No puedo aceptar su dinero; usted es un cristiano”.

Rafael era un prisionero convertido que cumplía su condena. Un compañero de prisión dijo con respecto a el: “Nadie puede sentir rencores cuando Rafael esta aquí”. Era el signo autentico de que Rafael era cristiano. Una misionera en el Japón caminaba por la zona de seguridad, cuando el viento hizo que su abrigo se agitara y que al paso de un automóvil fuera atrapado por este, derribando a la misionera, que resulto herida.

En el hospital pidió que no se hiciera nada al chofer toda vez que había sido un accidente. El chofer se sintió tan impresionado por esa actitud que asistió a los funerales de la misionera y se convirtió al cristianismo.

Oh Cristo mío, estampa tu marca en mi ser profundamente. Olvido de ahora para siempre cuanta ofensa se me ha hecho. De hoy en adelante quiero sentirme libre de todo resentimiento y de todo odio que corra a mi alma. Quiero amar a quienes me quieren y aun a mis enemigos. Por Tu gracia, y solo por ella, puedo hacerlo. No odiare más. Tu marca me obliga a ser diferente del mundo. Amén.


Tomado del libro: Vida en abundancia
 

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